Foto: Mikel Agirregabiria |
Pero llegaron años de hambruna, y ante tal hecho y a pesar de ser el ave preferida, muchos no respetaban.
Día a día observaban como las mataban sin ningún escrúpulo. Eso le apenaba mucho a un panadero amante de las aves, -alegraban la ciudad-, y no dormía cavilando en hallar una solución al problema.
Un noche estando en la cama, no se sabe bien, si fue un sueño o una premonición, escuchó una vocecita que le decía, “haz un bollo especial que sacie esa necesidad de comer y así se salvará la alondra”.
Foto: Kety Morales |
El panadero sobresaltado se levantó y rápido se puso manos a la obra. Pensó y pensó en unos ingredientes que a todos gustase, y, tras unas horas de cavilar..., hizo un bollo y lo dio a probar. Era tan delicioso, que pronto la noticia se divulgó por todo el territorio, y viajaban de todas partes para conseguirlos. La gente se olvidó de las aves.
El panadero satisfecho trabajaba día y noche amasando bollos, pero no le importó pues gracias a él, salvó a la alondra de extinguirse.
Colorín colorado…
Basado en una historia que me han contado en Berlin. Me gustó y he querido transmitirla -aproximadamente- para que la conozcáis.
¡Ah! el bollo está muy bueno.
Cuentos: "El duende de la alacena II". Kety Morales Argudo
6-10-2008
11 comentarios:
holaaaaaaaa kety!!!!!!!!!
por fin publicaste en este blog........
todos los días estuve entrado, casi un mes sin saber de tí!!!!!!!!
gracias por este reencuentro.
me encantó la historia que contaste, siempre alguien con un corazón puro, puede pensar y actuar en consecuencia.
gracias por hacernos reflexionar!!!!!!!!
un abrazo grandeeeeeeeeeee y no te pierdas.........aunque igual te seguiré esperando!!!!!!!!!
Qué bonita historia, ideal para contarla a los niños y las niñas.
Tus cuentos siempre me hacen sentir como una niña.
Un abrazo.
Conchi
en todas las leyendas hay siempre un fondo de verdad. Además, de los pájaros no es sólo el canto y la satisfacción de verlos volar, existe también algo muy práctico porque hacen una labor de limpieza de plagas comiéndose los insectos. Son el insecticida más ecológico.
Saludos cordiales, querida Kety.
UN ABRAZO MUY FUERTE PARA QUE NO ME OLVIDES ESTOS DIAS TAN MEMORABLES PARA TODOS
BESOS
MARINA PASTOR,
TE DEJO CARIÑO
Bonto cuento aunque esté basado en un hecho real, pero está muy bien explicado.
Un beso y feliz año 2009.
Me encantò el cuento.
Hoy consigo dejar un comentario, por alguna razón que desconozco, no soy nada hábil con las nuevas tecnologías....... No consigo dejar ningún comentario,
Te deseo todo lo mejor.
Un abrazo.
Los cuentos siempre nos devuelven un poco a nuestra infancia cuando todo era luz y brillaba el sol en nuestros días. Has escrito un cuento precioso que nos lleva a esa etapa de los sueños donde la realidad se mezcla con ensoñaciones y nos hacen tocar las estrellas.
Un abrazo y felicitaciones por tan bella entrada.
Ángeles
¡ Que bonito ! Besitos.
hola soy embrujo entré a tu blog de casualidad y me quedo que tienes cositas interesantes feliz noche besitos
Hola Kety, desde el blog de Rafael "Versos al vuelo" he pasado al tuyo y me gusta lo que publicas, con tu permiso me quedo. Si te apetece te invito a que pases por el mío.
Un abrazo.
Hola Conchi, gracias por tus palabras y llegar hasta aquí, siempre serás bienvenida, las puertas están abiertas.
Un abrazo
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